Un Concepto Importante: La Resiliencia

A pesar de la capacidad disminuida para autorregularse, las personas con el TDAH pueden alcanzar metas deseables a lo largo de la vida. Todos tenemos el potencial de ser resilientes, es decir, tener la capacidad para moldearnos, tolerar y lidiar con las presiones a las que estamos expuestos. La resiliencia puede nacer en la persona. El hogar, la escuela, la comunidad y la cultura también pueden desarrollar la resiliencia en las personas. Esta es una de las razones por lo cual el objetivo más importante en el tratamiento del TDAH es tener una visión proactiva que fomente el desarrollo de las cualidades y habilidades de las personas con esta condición y promueva ambientes que faciliten la resiliencia (ver capítulo 7 de Hiperactivo)

Por ejemplo, cada persona tiene diferentes tipos de inteligencia, como aquella asociada a la música, al arte, a la relación con los demás, al razonamiento matemático, al uso creativo del lenguaje, y a los deportes, entre otras (Gardner, 1983). Para fomentar la resiliencia es necesario identificar, resaltar y canalizar estas habilidades. De esta manera aunque las personas tuvieran “déficit de atención” estarían protegidas o muy lejos de tener un “déficit de reconocimiento”.

Recuerdo un amigo adolescente con TDAH y dislexia. No le interesaban los deportes y era un tanto tímido. Sus primeros años en la escuela secundaria fueron difíciles. Se sentía que “estaba en nada” porque no alcanzaba logros académicos, atléticos ni sociales. Un día, su maestra descubrió el talento que tenía para dibujar. Al terminar el año escolar, mi amigo recibió un reconocimiento público por ese talento anteriormente escondido. Ahora es muy solicitado por todos para pintar murales en la escuela, diseñar las camisetas que identifican a su clase en los días de juego y preparar las banderas o estandartes del equipo de baloncesto de su escuela. Su autoestima se ha fortalecido como resultado de esta serie de experiencias, lo cual se ha reflejado también en su motivación para estudiar y para lidiar con sus dificultades académicas y atencionales. La experiencia de mi amigo ilustra cómo su habilidad para el dibujo, una vez reconocida y desarrollada, llegó a ser más prominente, para sí y para los demás, que sus propias dificultades.
Tema anterior: El TDAH y la cultura hispana



Próximo tema: El diagnóstico del TDAH

 

AtencionDrBauer.com corre en WordPress. Diseñado por Woo Themes